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Parrillerosen tiempo libre

octubre 31, 2018

¿Qué tipo de Parrillero A Gasco eres?

 

Hacer un asado es una experiencia sensorial, que une el sonido de los alimentos al tocar la parrilla, los aromas mientras se asan lentamente, y lo más importante, el sabor de cuando ya está listo y se comparte con la familia y amigos.

Pero no todos los Parrilleros A Gasco son iguales, dentro de cada uno se esconde un estilo particular, un rasgo que lo identifica a él y a su asado.

A continuación, compartimos algunas de las personalidades más típicas de los parrilleros:

– El apurado: es hiperactivo frente a la parrilla y les gusta asar a máxima temperatura, ¡siempre a un paso de quemar todo! Suele colocar primero los cortes delgados, como palanca y entraña; y los cortes gruesos, como lomo vetado, los hace en bistecs para que salgan rápido. A pesar de que en el asado la paciencia es una virtud, suele hacer un buen trabajo, y la mayoría de las veces logra que los cortes le queden dorados y jugosos. Y sí, aunque suene irónico, a la hora de comer se toma su tiempo.

– El relajado: suele ser un experto frente a la parrilla, y su experiencia les da tranquilidad a sus acompañantes. Se le ve muy relajado al momento del asado, pero seguro ya ha trabajado arduamente 2 o 3 horas antes para tener todo listo. Tomarse las cosas con calma siempre da buenos resultados, lo que su familia y amigos se lo agradecen.

– El maniático: experto o amateur, no importa, su objetivo es el asado perfecto y trata de tener el control de todo: sube y baja la temperatura cien veces; pone la mano sobre la parrilla constantemente para comprobar que esté bien el calor; levanta la carne o los vegetales todo el tiempo, para corroborar que no se estén quemando, y da vuelta 100 veces a los chorizos. Además, se preocupa por las peticiones de los invitados (¿término medio o 3/4?) y hasta de que no falte bebida o hielo. ¡Control, control, control!  

– El escurridizo: ofrece su casa para hacer el asado, se preocupa porque esté todo lo necesario, comienza a calentar la parrilla, pone la carne, y luego, como por arte de magia, ¡desaparece! dejando a cargo a alguien más y sólo da indicaciones de vez en cuando.  El resto del tiempo, nadie sabe dónde está.

– El Rutinario: domina dos o tres cortes, que siempre le quedan realmente buenos. Nunca sale de su zona de confort. Tiene su técnica específica y asado a donde va, se pone a enseñar cómo hacerlo igual que él.

Si te sentiste identificado con alguna de estas personalidades, ¡felicidades! Eres todo en Parrillero A Gasco.